miércoles, 26 de agosto de 2015

ILUSIONES POR DOCENA




Larguísimo viaje en vapor desde su natal Infiesto hasta Montevideo. Su mamá lo despidió con doce huevos duros, un par de zapatillas y el último abrazo. Tenía dieciocho, nunca más la vería. Atrás quedarían las montañas, la sidra, la jota haciendo bailar las entrañas. Interminables horas el Atlántico lo tuvo en su lomo, como caballo salvaje, enfrentándolo al vaivén de las emociones. El abuelo Marcelino. Doce hijos le sucederían.

Lucía Borsani
Finalista en el Premio Biblioteca Fimba 2015
Orlando, USA.

¡GRACIAS!

domingo, 23 de agosto de 2015

MARAVILLAS






De vez en cuando la Madre Natura
sigilosa y sencilla
da a luz sin aspavientos

maravillas
llevan la luz del sol en el semblante
como esos seres que habitan la modesta
grandeza del amor.



sábado, 8 de agosto de 2015

SOBRE POETAS NADA ESCRITO



Los poetas nunca se cansan de confesar su ignorancia, ése es el común denominador de los aficcionados al verso. Con ingenuidad de niños perseguimos el sonido del verso y su desnudez perfecta para descubrir qué se ve del otro lado de la palabra. Qué traen los fonemas en sus espaldas ágiles. Qué viento nos trajo hasta aquí y con qué granos de polen nos ha transportado. Qué fuerza poderosa nos seduce el verbo y nos enamora el aliento vital. Qué dios se ha puesto los lentes para inventarnos poemas. A cuál de ellos le falsificamos la firma. Cual de todos los silencios se cuela por los dedos y nos alivia el alma.


domingo, 26 de julio de 2015

DIVINAS INTENCIONES


Van los minutos
despeinados
mirándonos pasar


es hora de escribir abreviado
para no perder palabra
se siente
la ráfaga de los días


¿Qué pretende Dios
acelerándonos el reloj?
¿Traernos más rápido
a los capítulos finales?
¿Enseñarnos a volar?


Se fueron los minutos
y todavía
no aprehendimos las respuestas.



©LuciaBorsani

miércoles, 15 de julio de 2015

HAYA PAZ

Amalia vivía todo intensamente. Cuando nació su primer hijo, le puso Pasión. Su esposo no esbozó palabra, se limitó a llamarlo “Paz” desde que lo tuvo en sus brazos. Cuando Pasión lo llamó “papá” por primera vez, él le dijo que le llame “Pa”. A mamá le molestó, pero supo disimularlo muy bien. Pasión era el calco de su madre, cambiaba los nombres como su padre y tenía el mismo carácter de Paco, el profesor de gimnasia.

 ©Lucía Borsani 

Seleccionado para integrar antología "Pasiones" de Editorial "Letras con Arte", España.


miércoles, 29 de abril de 2015

SEGUNDA OPORTUNIDAD


Cuando era niña, aprovechaba las noches con luna para recorrer el perímetro de mi casa con mi pequeña bicicleta a mi izquierda. Ella era Platero. Y yo, yo. Le hablaba, lo recuerdo, aunque no podría precisar qué temas tratábamos, ella desde su silencioso rodar y yo desde mi parlanchina imaginación. En algún momento el paseo concluía, cuando me llamaban a cenar y el mandato paterno implicaba volver a la realidad.
Han pasado más de treinta años. Hoy recorrí las calles de Paysandú, mi ciudad, al costado de algunos caballos que me recordaron, por su mansedumbre, al burrito Platero. Pero esta vez no tenía nada para decirles, solo unas manzanas en mi cartera que terminada la marcha les pensaba convidar, si me lo permitían sus dueños.
Mi cerebro iba más rápido que piernas y patas. Había grabado ya en su memoria al carrero peinando la cola de su caballo antes de comenzar a marchar. También al niño que llevaba al suyo, que no tendría más de ocho años, la edad de mis juegos con la bicicleta. Le pedí permiso y le di una manzana, porque el animal se había puesto molesto y había que recompensarle las molestias.
En Paysandú manifestamos nuestro anhelo de abolir la tracción a sangre: ni animales esclavos ni humanos excluidos. Marchamos juntos, entreverados, con empatía y en armonía. Algunos tuvimos que comprender que hay personas que usan a los animales porque no les queda otra salida en la vida y dejamos de sentir encono hacia ellos. Entonces coexistimos aquellos que jamás podríamos obligar a un animal a trabajar con los que sí lo hacen a diario, empujados por una sociedad que no los incluye en ninguna senda y los discrimina con soberbia.
Cuando terminamos de marchar todos teníamos sed, pero el agua fue para los caballos. Y las zanahorias y manzanas, que devoraron con sorpresa.
Hubo micrófonos, pero pocos pudieron hablar. El representante de los carreros de Paysandú dijo “Solo voy a decir tres cosas….” Y la emoción no le permitió decir ni la primera. Aplauso general. Todos nos emocionamos, ninguno hubiera querido tener que hablar.
Los visitantes de Montevideo tampoco se libraron del nudo en la garganta, los amigos de Young, silenciosos, mostraban en su cartel la “Segunda oportunidad”.
Entre humanos y equinos, el perro callejero, dueño de la plaza, que como anfitrión no exigió más que sacarse una foto con los organizadores del evento.
Me volví pensando en Platero y su manía de querer beberse la luna cuando se reflejaba en el agua del río. Y la preocupación de su dueño cuando una espina mortificaba su pata. Grandes son los poetas que logran anclar el sentimiento en sus lectores, Juan Ramón Jiménez se encargó de sembrar en mí el amor por los animales de una manera sumamente eficaz: leyéndolo.
BASTA DE TAS dice el cartel. Vuelvo a la realidad.
Faltaron más candidatos a gobernantes, faltaron más niños, más adolescentes, más madres de familia, más empresarios, más soñadores, más artistas, más periodistas, más docentes…
Pero estuvimos los que —Dios sabe por qué— tuvimos que estar.
Y estarán los anónimos, las personas claves, los enviados de la Justicia Divina, los necesarios, como diría Galeano.
Sí que habrá segunda oportunidad.

martes, 27 de enero de 2015

VOLVIENDO AL CRÁTER

Hola, amigos: ¡Muy feliz año 2015! He estado sobrevolando otras lunas pero la mía siempre está por aquí. El trabajo y el ocupar la mente en lo racional me ha impedido recuperar el ritmo que como escriba alguna vez supe tener, que por cierto me hacía muy feliz.
Siempre recuerdo a cada uno de los amigos que andan por acá y recién en este caliente enero uruguayo, disfrutando yo de mi licencia, puedo sentarme a escribir y a leeros.
Les deseo un año para vivirlo a pleno, con salud y amor, especialmente.

Comparto el link de un concurso de cartas de amor. La mía se llama "Sin medias tintas". Luego, googleando, me di cuenta que el título no era para nada original, especialmente en España, pero ha resultado así desde mi ignorancia, aquí desde el otro lado del océano...

Si les gusta, les agradezco el voto. Y espero saber de vuestras cartas, para retribuirles el apoyo y, por sobre todas las cosas, escribir. ¡Volver a escribir! Gracias al cielo y a ustedes, por leerme. Un abrazo.

http://sanvalentin.alfonsojoyeros.es/cartas/sin-medias-tintas#