miércoles, 15 de julio de 2015

HAYA PAZ

Amalia vivía todo intensamente. Cuando nació su primer hijo, le puso Pasión. Su esposo no esbozó palabra, se limitó a llamarlo “Paz” desde que lo tuvo en sus brazos. Cuando Pasión lo llamó “papá” por primera vez, él le dijo que le llame “Pa”. A mamá le molestó, pero supo disimularlo muy bien. Pasión era el calco de su madre, cambiaba los nombres como su padre y tenía el mismo carácter de Paco, el profesor de gimnasia.

 ©Lucía Borsani 

Seleccionado para integrar antología "Pasiones" de Editorial "Letras con Arte", España.